Caída de El Flaco en Ciudad de México revela red industrial de fentanilo del Cártel de Sinaloa
La detención con fines de extradición de José Ángel Rivera Zazueta, alias El Flaco, en la Ciudad de México reveló una red de importación de precursores químicos desde Asia para la producción industrial de fentanilo, según investigaciones internacionales difundidas este lunes.
El presunto operador fue identificado como un facilitador logístico y broker químico de alto nivel dentro de la estructura del Cártel de Sinaloa, vinculado a las facciones de Ismael El Mayo Zambada y de Los Chapitos. De acuerdo con los reportes, su función principal era articular el abastecimiento de sustancias procedentes de Asia para alimentar laboratorios instalados en el norte del país y garantizar un flujo constante de materia prima.
La reconstrucción de sus operaciones fue resultado de un trabajo conjunto entre la Guardia Costera de Taiwán y la agencia antidrogas de Estados Unidos. Mediante la intervención de comunicaciones telefónicas, el rastreo de embarcaciones y el seguimiento de encomiendas aéreas, las autoridades mapearon la ruta utilizada por el presunto responsable a través de tres continentes.
Según los expedientes, la red conectaba a proveedores en ciudades portuarias de China con escalas en el Pacífico Norte, como Alaska, para desembarcar la mercancía en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y en los puertos de Manzanillo y Lázaro Cárdenas. Los precursores, declarados falsamente como jabones, resinas o productos industriales, eran trasladados hacia la zona del Triángulo Dorado, donde operaban laboratorios con capacidad para fabricar millones de pastillas al día.
Las pruebas integradas en la Corte Federal del Distrito de Columbia y en la Corte del Distrito Sur de California incluyen grabaciones donde Rivera Zazueta negociaba precios por kilogramo de sustancias como N-fenetil-4-piperidona y ANPP. En esos registros, el presunto operador describía el uso de empresas fachada y triangulaciones financieras en la banca asiática y en criptomonedas para evadir controles aduanales. La captura en la capital confirmó, según esas indagatorias, que la Ciudad de México funcionaba como centro de operaciones para los gestores del tráfico de precursores.
Con información de medios locales.


