Cobra y cobra muy bien pero no cumple: exigen revisar concesión de la autopista Tuxtla–San Cristóbal
Tras el accidente que dejó dos muertos y más de diez heridos, el diputado Rubén Zuarth Esquinca pidió revisar la concesión de la autopista Tuxtla–San Cristóbal que opera Autopistas del Sureste.
Golpea primero con el trámite: presentó un Punto de Acuerdo dirigido al Congreso de la Unión para que, a través de sus comisiones, pida a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes una revisión integral, técnica, administrativa y financiera de la concesionaria, de acuerdo con lo informado la noche de este lunes.
Exige números claros. Pide que se informe cuántos accidentes han ocurrido en los últimos tres años, pues afirma que la cifra está por encima de la media nacional. También quiere saber en qué condiciones está la carpeta asfáltica y si la empresa ha cumplido o no con sus obligaciones.
"No se puede normalizar la muerte en una carretera", soltó el priista, presidente de la Comisión de Movilidad y Transporte del Congreso de Chiapas. Tacha la vía de "trampa mortal": dice que no tiene señalización ni iluminación, y que le faltan mantenimiento y vigilancia, mientras la concesionaria "cobra y, cobra muy bien, pero no cumple".
Advierte que todos sabían que una tragedia iba a ocurrir. Según su denuncia, los medios lo documentaron, los colectivos lo denunciaron y la comisión que preside lo señaló varias veces, pero nadie hizo nada.
Recuerda que a Autopistas del Sureste se le entregó la vía federal para conservarla y mantenerla segura, pero acusa que convirtió la seguridad en un negocio privado: cobra el peaje y no invierte en señalización horizontal y vertical, iluminación ni auxilio vial. Si no cumplió el contrato, exige las sanciones que marca la ley y que se garantice inversión en señalización, iluminación, mantenimiento y vigilancia permanente.
Con información de medios locales.


