Cocina zoque de Copoya funciona como espacio de formación y autonomía femenina
El fogón tradicional zoque en Copoya opera como espacio de formación afectiva y transformación social para las mujeres, expuso la cocinera Suri Saday Guzmán López.
Durante un diálogo organizado por la Asociación Mundial de Artes y Saberes Tradicionales, la también presidenta del proyecto Cocina Tradicional Zoque Copoya explicó que la transmisión de saberes ocurre al margen de la educación formal y sin mediciones exactas. Dijo que el aprendizaje se basa en la observación diaria desde la infancia, la memoria sensorial y la convivencia familiar.
Recordó que creció junto al fogón con su abuela, quien le daba una bolita de masa para que aprendiera jugando. Afirmó que para ella la cocina es familia y un centro terapéutico, además de un pilar emocional e identitario que va más allá de la elaboración de platillos.
Señaló que ese aprendizaje derivó en organización comunitaria frente al machismo y la violencia en la localidad. A través de un colectivo de mujeres, las participantes lograron abrir sus propios fogones en sus viviendas, financiar los estudios de sus hijos y asegurar ingresos propios. Destacó que generar su propio ingreso les permite mayor independencia y libertad para su bienestar.
La labor en Copoya incluye la preservación de platillos ceremoniales como el ninguijuti y la protección de utensilios como el barro, el metate y la leña. De acuerdo con lo expuesto, este trabajo fortalece la economía circular de la región al mantener técnicas ancestrales y vínculos comunitarios.
Con información de medios locales.


