Ecoturismo en áreas protegidas crea tensiones y desigualdad en comunidades del sureste
El investigador de Ecosur Eduardo Bello Baltazar expuso que el turismo genera tensiones y condiciones de conflicto dentro de las comunidades del sureste mexicano.
Los emprendimientos turísticos analizados se ubican dentro o junto a áreas naturales protegidas del sureste mexicano, de acuerdo con lo expuesto por el investigador. Explicó que el ecoturismo funciona como un instrumento de política pública orientado a la conservación ambiental y no como una propuesta originada en el sector turístico. En ese esquema participan dependencias como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
El investigador señaló que esa doble finalidad genera un conflicto de intereses, porque se busca preservar la naturaleza al mismo tiempo que se generan beneficios económicos, una combinación que calificó como una promesa muy difícil de cumplir. Cuestionó los discursos oficiales que destacan el número de comunidades participantes en el ecoturismo, ya que el trabajo de campo muestra que no todos los habitantes se involucran en la actividad. Esa participación parcial crea percepciones de desigualdad al interior de las poblaciones, aun cuando los emprendimientos no suelen ser exitosos.
Agregó que la incorporación del turismo en la vida cotidiana transforma las dinámicas locales, al pasar de intercambiar productos físicos a vender servicios. La reflexión partió de la pregunta sobre lo que sucede a las personas cuando el turismo se integra a su vida diaria.
Con información de medios locales.


