Las tejen a mano para que no mueran: familia Chacón salva las coronas zoques en Chiapas
En pleno Día de Muertos, la familia Chacón Jiménez se niega a soltar una tradición zoque que casi nadie hace ya: tejer a mano las coronas para sus difuntos en Chiapas.
Don Jesús Chacón, jefe de la familia, lo dice sin vueltas: hacer las coronas es homenajear y recordar con cariño a sus seres queridos. A dos hijos, a sus papás, a sus suegros, a su hermano. Por eso insiste en que la tradición no desaparezca.
Aprendió el oficio desde niño, con sus abuelos y su mamá. Durante el año usaban todo tipo de flores, pero para el Día de Muertos solo van las de temporada, como la musa, la de seda y la llamada flor de lechita.
Cada año, la noche del 1 de noviembre se sentaba con su mamá a tejerlas para llevarlas el día 2 al panteón. Hoy lo hace con su esposa, sus hijos y hasta una nuera. En la casa se regalan dulces a los niños que piden la tradicional calabacita tía y al final se cena tamales con café.
De acuerdo con la familia, ya son pocas las personas que tejen a mano. En los funerales dominan las coronas de florería, que tienen su mérito, pero no son el origen. Cuando los Chacón Jiménez llegan al panteón con las suyas, llaman la atención de todos.
Tanto, que mucha gente busca a don Jesús para que vaya a sus casas a elaborar coronas cuando pierden a un familiar. Sus dos hijos mayores ya aprendieron y ahora planean enseñar a los nietos para que la costumbre siga viva y reúna a la familia otros dos días más.
Con información de medios locales.


