“Quiten Halloween y pongan Día de Muertos”: llaman a revalorar costumbres en Chiapas
Quiten Halloween y pongan Día de Muertos. Ese es el llamado que lanzó en Chiapas el investigador Mario Nandayapa este 1 de noviembre para defender lo propio frente a la globalización.
Mario Nandayapa, doctor en literatura e investigador de la Unach, lo explica sin vueltas: el Día de Muertos nace del choque entre dos mundos. Es sincretismo entre lo prehispánico y el occidente y no debe confundirse con el Halloween, afirmó.
Para probarlo pone sobre la mesa al Calalá de Suchiapa. Esa fiesta representa el solsticio de verano, pero se celebra en jueves de Corpus, una fecha católica. “Ahí está el sincretismo”, resume el especialista.
El contraste es brutal cuando habla del más allá. Occidente castiga con el infierno, como lo pinta Dante en La Divina Comedia, mientras los pueblos originarios cruzan un inframundo lleno de obstáculos para volver a nacer. Es el mito del eterno retorno y la luz que guía a los muertos para volver a vivir, explica.
Otro ejemplo vive en Tuxtla Gutiérrez: San Pascualito Bailón. Nandayapa lo ve como una interpretación y revalorización de la muerte, distinta a la Santa Muerte. No es un invento reciente, es raíz prehispánica fusionada con la llegada de los españoles.
Sobre el avance del Halloween habla de aculturización, un proceso natural de la globalización. Pero advierte que nada está escrito porque las culturas se mueven y resisten. “Tú te vas a Zinacantán y es muy diferente, porque tienen una resistencia cultural muy fuerte. En cambio, Tuxtla no tiene esa cultura. Aquí sí hay un Halloween pleno”, señala.
Para revalorar lo chiapaneco mira a los medios y a la gente. Cada día salen más parachicos y más tamborileros, incluso mujeres tocando tambor en Coita y en Chiapa de Corzo, dice. La participación ciudadana está más orgullosa de su origen porque entra en crisis y busca revalorarse.
El cierre es un llamado a la descolonización. “Hay que comenzar con quitar el nombre de Halloween y ponerle Día de Muertos”, pide. Y remata: la población tiene que estar orgullosa de cómo habla, de cómo viste, de cómo ama, porque eso es lo que le da identidad.
Con información de medios locales.


