Viernes 30 de octubre de 2026

Cronista Urbano

Noticias de Chiapas, al momento

Última hora
  1. Taxista se vuela el 1×1 y embiste a motorepartidor en el barrio Jesusito de Comitán
  2. Arrolla a una menor en Comitán e intenta escapar: policías le dan alcance
  3. Música y baile se apoderan del Bicentenario: Tuxtla celebra el Día de Muertos a lo grande
  4. ¡Se vino abajo el gigante!: ocote de 50 metros cierra la Panamericana en Comitán
  5. Sequía pega al altar: rosa se dispara a 15 pesos y el cempasúchil escasea en Chiapas
  6. Presume paso perfecto: Lechuzas defiende cima nacional y va por novena ante Pavones

Señalan a Tuxtla como ciudad improvisada: 80% de urbes latinas crecieron sin planeación

El 80 por ciento de las ciudades de América Latina crecieron improvisadas y Tuxtla Gutiérrez carga con ese lastre, advirtió el especialista Sergio Roldán Gutiérrez en una ponencia dada a conocer la mañana de este viernes en la capital chiapaneca.

Señalan a Tuxtla como ciudad improvisada: 80% de urbes latinas crecieron sin planeación
Dramatización asistida por IA

Durante su ponencia “Innovación urbana como ruta para la sustentabilidad. Retos y oportunidades para Tuxtla Gutiérrez”, el experto puso el dedo en la llaga: muchas metrópolis nacieron alrededor de ríos por el agua, pero el crecimiento las empujó fuera de la planeación. El resultado es una ciudad que le da la espalda a su recurso más vital.

Para medir qué tan enferma está una ciudad, propuso cinco signos vitales: disponibilidad de agua, calidad del aire, movilidad, seguridad y acceso a espacios públicos dignos. Son, dijo, los termómetros que revelan si una urbe aguanta o se cae a pedazos.

En Tuxtla Gutiérrez lanzó la pregunta incómoda: cómo beben agua sus habitantes, qué aire respiran, cómo transitan por las calles y cómo usan sus parques y banquetas. Ahí, sostuvo, están los retos que deben atenderse para mejorar la calidad de vida.

También arremetió contra la planeación que piensa primero en los coches y al último en la gente. Las banquetas, los cruces y los recorridos diarios, afirmó, deben diseñarse según cómo la gente usa de verdad la ciudad, no solo por estética. “Es necesario escuchar a la ciudadanía antes de decidir qué obras realizar y dónde ubicarlas”, recalcó.

Dejó claro que la cultura ciudadana es la base: respetar el semáforo, no desperdiciar el agua, cuidar áreas verdes y mantener limpios los espacios comunes baja costos y sostiene la ciudad. Ni la tecnología ni las ciudades inteligentes sirven, advirtió, si la gente no cuida lo público y cumple las reglas.

Con información de medios locales.