Subsidios le hacen “la chamba” a Banxico: México deja en cero la inflación de gasolinas
México mantiene en cero la variación de precios de energéticos gracias a los subsidios a gasolinas y diésel, mientras en Estados Unidos ronda 20%. Ese colchón le da aire a Banxico para no endurecer su tasa.
El respiro tiene nombre y apellido. Ramsé Gutiérrez, vicepresidente Senior y codirector de Inversiones en Franklin Templeton México, sostiene que los estímulos fiscales contienen la factura energética y le quitan presión a la inflación general. Esa contención, afirma, explica que el Banco de México mantenga su tasa en 6.5% con un tono menos restrictivo hacia adelante.
México ya usó la misma receta ante dos choques externos: la guerra en Ucrania en 2022 y la guerra en Irán en 2026. La diferencia está en el ritmo. En 2022 los apoyos pegaron fuerte en los primeros meses y se diluyeron al cierre del año, mientras en 2026 arrancaron en marzo y tocaron sus máximos en septiembre y octubre, de acuerdo con el especialista.
El dolor ahora está en el diésel. La escasez global de refinados, atada a las disrupciones de oferta desde Medio Oriente y Rusia, mantiene sus precios por las nubes y concentra ahí el mayor esfuerzo fiscal. La Secretaría de Hacienda absorbe así un ajuste que, de otro modo, caería directo al bolsillo y obligaría al banco central a apretar más.
El truco tiene costo. Si la escasez persiste, la duda es por cuánto tiempo podrá el gobierno sostener estímulos tan altos sin dañar su margen fiscal. Gutiérrez ve una rendija: la victoria demócrata en Estados Unidos podría frenar la escalada y empujar una salida negociada que normalice los flujos. No sería inmediato, pero aliviaría al diésel y a las arcas.
Con información de medios locales.


