¡Vuelven los mamuts a Tuxtla!: los reviven en cinco grabados tallados a mano
Cinco grabados tallados a mano imaginan vivos a los mamuts hallados en Villaflores y ya se exhiben en el Museo de Paleontología de Tuxtla, donde estarán hasta finales de diciembre.
El autor es Raciel Daniel Pérez Hernández, egresado de Artes Visuales de la Unicach, quien talló las piezas en linóleo, metal, trovicel y macocel con xilografía, linografía y punta seca. La obra que más llama la atención es un mamut, donde trabajó el pelaje y las diferencias entre el mamut lanudo y el mamut colombino, de acuerdo con la universidad.
La muestra se llama «Representación de la flora y fauna que existió en la Tierra de los distintos periodos» y nació de una pregunta directa: cómo contar la vida prehistórica sin repetir la pintura, la animación o el cine. Su respuesta fue el grabado, donde cada línea sale de la herramienta, la tinta y la mano. «Decidí un método más rústico porque con lo digital, obviamente, no sientes realmente que estés haciéndolo tú», dijo el artista.
Los grabados dialogan con los fósiles del museo, que exhibe más de 200 fósiles chiapanecos con edades de entre 300 millones y 10 mil años, según la Secretaría de Turismo estatal. El mamut tiene raíz local: en 1941 el profesor Eliseo Palacios Aguilera, que da nombre al recinto, rescató restos de mamuts, mastodontes y perezosos gigantes en Villaflores y Villa Corzo, que aún se conservan. En la colección, el mamut colombino suma 27 ejemplares, solo superado por el gliptodonte, con 65.
El museo cumple 24 años y lo celebra con una segunda muestra temporal, «Del Dicho al Bicho: evolución de los artrópodos», con insectos conservados en ámbar, réplicas y ejemplares actuales, según la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural. La colección de ámbar, descrita como la única pública de su tipo en México, reúne mil 315 piezas con inclusiones biológicas.
El Museo de Paleontología «Eliseo Palacios Aguilera» está en la Calzada de las Personas Ilustres, en el centro de Tuxtla Gutiérrez. Los grabados estarán expuestos hasta finales de diciembre. Los boletines no precisan horario ni costo de entrada, que conviene confirmar con el museo antes de ir.
Con información de medios locales.


