Convierten desechos en vida: pulpa fermentada da cafetos con más hoja en Motozintla
Lo que sobra de cada cosecha hizo la diferencia en Motozintla: cafetos con pulpa fermentada lograron más de 330 centímetros cuadrados de hoja, según un estudio de la UNACH difundido en octubre.
Los investigadores del Campus IV de la Universidad Autónoma de Chiapas, en Huehuetán, sembraron café arábiga en cinco sustratos. Todos llevaban tierra y el hongo Rhizophagus intraradices, que ayuda a la raíz a tomar agua y nutrientes. A cuatro les sumaron un abono distinto: lombricomposta, gallinaza, aserrín de mango o pulpa de café fermentada.
La mezcla con pulpa fermentada se puso arriba en lo que más necesita una plántula para despegar. Alcanzó más de 330 centímetros cuadrados de área foliar por planta, con 12 gramos de peso fresco y 4 gramos de peso seco, además del largo de hoja más alto. Más hoja significa más superficie para hacer fotosíntesis cuando el cafeto llegue a la ladera, de acuerdo con el estudio publicado el 15 de octubre en el Journal of Global Agriculture and Ecology.
La lombricomposta ganó en otro frente: tallo más grueso, hojas más anchas y raíces de más de 21 centímetros, claves para aguantar el trasplante. En cambio, la gallinaza y el aserrín de mango quedaron por debajo del testigo que solo tenía tierra y hongo. Los autores concluyen que no cualquier materia orgánica sirve y que la respuesta a la micorriza depende de su calidad.
El dato pega directo en la Sierra Mariscal, donde Motozintla siembra buena parte de su café en laderas y donde otro trabajo reciente detectó déficit de nitrógeno y zinc. La pulpa además la produce el mismo cafetalero tras el despulpado, sin comprar abono, aunque el trabajo no calculó ahorros. El equipo aclara que midió vivero en una sola temporada, no producción de cereza en campo.
Con información de medios locales.


