Cruz, copal y pox sagrado: así recibe el altar maya a los muertos en Chiapas
Con cruz de madera, humo de copal y brindis de pox sagrado, las comunidades indígenas de Chiapas levantan su altar maya para reencontrarse con sus muertos este Todos Santos.
En San Cristóbal de Las Casas el montaje ya marca el reencuentro. En el centro del altar se coloca la cruz de madera, la que guía y conecta el cielo con la tierra, adornada con juncia, rama de árbol de ocote, papel picado y flor de cempasúchil.
Hay tres elementos que no pueden faltar. El sahumerio con incienso de copal, para que el humo lleve las oraciones; el aguardiente, el pox sagrado, para brindar con el difunto; y la comida de la madre tierra: maíz, frijol, cacao y tortillas de maíz hechas a mano.
Lo imprescindible es el tamal envuelto en hoja de plátano. La calabaza es el corazón del altar, junto a la jícara de pozol, masa de maíz batida, además de caldo de huevo en vasija de barro, caña, chayote, plátano, naranja, mandarina y canastos de bejuco tejidos a mano.
Todo se acompaña de música prehispánica y danzas tradicionales. Como en todos los altares, se coloca la fotografía del difunto y veladoras para que alumbren el camino de quienes ya partieron de este mundo terrenal.
Con información de medios locales.


