¡De la basura a la estufa!: secundaria de Nueva Palestina cocinará con biogás
La basura se vuelve fuego en la Selva Lacandona: una secundaria técnica de Nueva Palestina, en Ocosingo, ya cocina con biogás gracias a un biodigestor instalado por la UNICACH.
El fierro ya quedó instalado y probado. Estudiantes y profesores de la UNICACH lo colocaron entre enero y octubre de este año, y este miércoles cerraron el proyecto Bioskill con la entrega de reconocimientos en la Facultad de Ingeniería.
El truco es simple y potente. Los restos de comida y desechos orgánicos entran a un tanque cerrado, ahí se descomponen sin oxígeno y las bacterias sueltan un gas que arde. Ese biogás viaja por una tubería directo hasta la estufa de la pequeña cocina escolar.
No lo hicieron solos. Metieron mano estudiantes de Ingeniería Ambiental, egresados de Ingeniería Ecológica e investigadores de la UNICACH, junto a la asociación Tierra Verde Naturaleza y Cultura, la Universidad de Lincoln del Reino Unido y las empresas Future Biogas y Zeta Dynamics. El dinero lo puso el Consejo Británico a través del programa Climate Skills México-Semillas para la Transición, de acuerdo con la universidad.
La UNICACH tiene una sede en Nueva Palestina y la rectora Fanny López Jiménez afirmó que el proyecto refuerza el vínculo con sus planes de vida comunitaria y la conservación del bosque. El director Jordán Orantes Alborez lo describió como un trabajo conjunto con la comunidad. Ahora todo depende de la escuela: alimentar el tanque, revisarlo y medir cuánto gas da y cuántas comidas alcanza, porque ese dato aún no existe.
Con información de medios locales.


