¡De Ocosingo a La Plata!: mural tseltal pintado en 1998 se vuelve clase en Argentina
Un mural que familias tseltales pintaron en Taniperla, Ocosingo, en 1998 y que duró apenas días en su pared, hoy enseña historia y geografía a jóvenes de Argentina que le dedicaron 12 clases.
La obra se llama Vida y sueños de la cañada Perla. La coordinó el muralista Sergio Checo Valdez y la pintaron manos tseltales en la Casa Autónoma Municipal de Taniperla para celebrar la fundación del Municipio Autónomo Ricardo Flores Magón.
Duró un suspiro. De acuerdo con el artículo académico, el Ejército mexicano la destruyó en los días de su inauguración, en abril de 1998, pero la imagen sobrevivió en fotos y réplicas que llegaron a más de 20 países.
En 1998 se repintó en la Universidad Nacional del Sur, en Bahía Blanca, donde fue censurada y destruida en 2000, y en 2005 volvió a nacer en La Culebra, Chiapas, ya con Valdez libre. También hubo copias en Toronto, Dublín, Venecia y Berlín.
El salto al aula ocurrió en La Plata. Estudiantes de segundo año del Bachillerato de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata le dedicaron 12 clases como parte del Plan de Estudio 2026, según documentan las docentes Analía Amalia Geymonat y Claudia Abraham en la revista Plurentes.
Lo que vieron los dejó marcados: un friso sin héroe al centro, con siembra y cosecha, trabajo colectivo, vida familiar, cuatro soles y una arteria de agua entre ríos, animales y vegetación. Para las autoras, esa composición privilegia lo colectivo sobre lo individual y se aparta del muralismo clásico de Rivera y Orozco.
“El mural de Taniperla no es una obra cerrada sino un mapa visual de resistencia que articula territorio, cultura y política”, escriben las autoras. Primero los alumnos ubicaron a Chiapas y la Selva Lacandona en el mapa e identificaron sus símbolos, luego investigaron la vida tseltal y tsotsil, la milpa, la Revolución mexicana y el levantamiento de 1994.
El cuarto paso trajo al salón el Chiapas de hoy: el avance de la palma de aceite. Con un fragmento de una investigación de 2021 sobre mujeres que se oponen al monocultivo, los alumnos compararon esa disputa con la de la reforma agraria, cuando la pelea era contra la concentración de la tierra.
Al final eligieron cómo responder: pintar un mural de los sueños actual con mujeres que siembran maíz, redactar una petición al gobierno de México o montar una escena de teatro en las montañas chiapanecas con diálogos imaginarios con Emiliano Zapata. Así, una pared borrada en Ocosingo hace 28 años hoy pone a discutir tierra, memoria y futuro a miles de kilómetros.
Con información de medios locales.


