El aire de Tuxtla enferma: alertan por partículas que se meten hasta los pulmones
La bruma que cubre Tuxtla Gutiérrez no es solo polvo: trae partículas microscópicas que se meten a los pulmones. Un especialista alertó este martes por el riesgo para la salud en la Zona Metropolitana.
El aviso lo lanzó el físico y especialista ambiental Eduardo Rincón. Explicó que esa nata gris que flota sobre la capital mezcla polvo, metales, sustancias químicas y humedad.
De acuerdo con el especialista, la nube nace de las quemas, las emisiones vehiculares, la extracción de piedra y el propio clima de la región. Tuxtla, encajonada entre cerros, no logra ventilarse, y el problema se agrava en sequía y cuando el viento se detiene.
El enemigo más pequeño mide 2.5 micrómetros o menos. Son las partículas PM2.5, cargadas de hollín, polvo, metales y compuestos químicos que bajan hasta lo profundo de los pulmones.
El Sistema de Monitoreo de la Calidad del Aire, de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural, vigila el fenómeno con una estación principal en Tuxtla Gutiérrez y otra más pequeña en Chiapa de Corzo. Desde ahí sigue la calidad del aire en Tuxtla, Chiapa de Corzo, Berriozábal, Suchiapa y Ocozocoautla, aunque las gráficas públicas solo acumulan información hasta julio y los reportes diarios se consultan por hora.
La factura para el cuerpo es alta, advirtió Rincón. La exposición agrava el asma, favorece la bronquitis, reduce la función pulmonar y, con el tiempo, abre la puerta a males cardiovasculares, cáncer de pulmón y complicaciones en el embarazo.
Mientras no haya una política integral para frenar emisiones vehiculares y controlar quemas, el humo seguirá instalado sobre la Zona Metropolitana, sostuvo. Ante un episodio de aire malo recomendó no hacer ejercicio al aire libre, seguir los reportes oficiales y usar protección respiratoria adecuada.
Con información de medios locales.


