Sequía pega a Chiapas y el campo responde: maíz rinde el doble con innovación del CIMMYT
La sequía por El Niño retrasó siembras hasta 26 días en Chiapas, pero parcelas con manejo del CIMMYT logran rendir más del doble que las convencionales.
El golpe llegó en pleno julio. Omar Abud Ruiz, agricultor y ganadero de Villaflores, tuvo que mover su siembra de maíz del 10 al 28 de julio. Aguantó entre 25 y 26 días de sequía que le pegaron directo al cultivo.
De acuerdo con Rubén de la Piedra Constantino, responsable científico de la plataforma del CIMMYT en Villa Corzo, el fenómeno provoca una sequía demasiado intensa, no solo para agricultores, sino también para ganaderos y uso forestal. Ahí llevan nueve años peleando contra la compactación, la falta de materia orgánica y la acidez del suelo.
La receta combina manejo del suelo, mecanización inteligente, diversificación y semillas tolerantes a la sequía. Entran leguminosas como canavalia y dólico, que cubren el suelo, aportan nitrógeno y guardan humedad. El dato revienta: en Villa Corzo el sistema maíz-dólico rindió 6.2 toneladas por hectárea en 2021, frente a 2.8 del sistema convencional.
En el rancho, Abud Ruiz ya aplica la fórmula. Deja materia orgánica para conservar agua, usa arado de cincel vibratorio y su grupo La Pochota eliminó las quemas, conserva rastrojos y aplica fertilización 4R. En Ocosingo, Felipe Sánchez Vázquez sostiene en San José el Grande una milpa intercalada con frutales y más de 20 especies: el maíz sufrió, pero el frijol y los cítricos aguantan.
La red se extiende al Cañón del Sumidero, donde el CIMMYT trabaja con The Nature Conservancy y la Conanp. Una evaluación de 2026 reporta más de 850 personas alcanzadas directamente, cuando la meta inicial era de 50. En San Juan Cancuc ya forman técnicos certificados en agricultura sustentable con parcelas demostrativas.
Con información de medios locales.


