Venden hasta perderle: locatarios de Tuxtla rematan flor y pan para salvar el Día de Muertos
Con el dinero justo pero sin soltar la tradición, miles de locatarios de Tuxtla se jugaron todo este lunes en el cierre del Día de Muertos con remates de flor, pan y fruta para no perder la mercancía.
Desde las primeras horas de este lunes, el centro de la capital se llenó de quienes dejaron todo para el final. Eran las compras de último minuto para el altar o para la visita al panteón, y los pasillos de los mercados más importantes apretaron el paso. Los vendedores lo saben: lo que no salga hoy, mañana ya es pérdida.
La flor de cempasúchil y la de seda mandan en los puestos, junto al pan de muerto, las veladoras y los dulces típicos como el calabazate y los jocotes en miel. Son los más buscados, aunque la dinámica cambió conforme avanzó el día. En la mañana se compra por tradición, en la tarde se caza la oferta.
Con flores y alimentos frescos no hay mañana, así que la consigna fue clara: vender todo antes de que caiga la noche. Los locatarios ajustaron precios, lanzaron promociones y remataron canastas de fruta y piezas de pan. En los pasillos ya era común escuchar el grito de la rebaja para no cargar con la mercancía de regreso.
Los vendedores no se ponen de acuerdo en cifras, pero coinciden en algo: la gente no dejó de llegar todo el fin de semana. El punto más alto, dicen, fue justo en este cierre. A pesar del bolsillo ajustado, la tradición pesó más y las familias hicieron el esfuerzo para no dejar pasar la fecha en casa.
Con información de medios locales.


