Muñecas malditas y tumbas de vampiros: los 5 lugares más aterradores de México para Halloween
Muñecas que giran la cabeza y una tumba de vampiro sellada por un árbol: cinco rincones de México esperan a los más valientes este 31 de octubre.
En Yucatán, en plena selva, aparece Misnebalam. Fue una hacienda henequenera y hoy es un pueblo fantasma vacío. De acuerdo con la leyenda, el fantasma de un niño llamado Juliancito ronda los edificios abandonados y los visitantes escuchan susurros y ven sombras entre la iglesia en ruinas.
Al sur de la capital, entre los canales de Xochimilco, cuelgan cientos de muñecas rotas, sucias y decapitadas. Las colocó don Julián Santana para calmar el espíritu de una joven ahogada cerca de su chinampa. Los lancheros juran que de noche, con la niebla encima, las figuras giran la cabeza y murmuran entre ellas.
En Guadalajara, el Panteón de Belén mezcla belleza y miedo. Es un cementerio del siglo XIX convertido en museo funerario lleno de mausoleos de cantera. El recorrido nocturno cuenta la tumba del vampiro, sellada por un árbol enorme que, si lo cortan o muere, despertaría al monstruo.
En San Luis Potosí, cruzar el oscuro túnel de Ogarrio lleva a Real de Catorce. Sus minas abandonadas y calles empedradas cargan con la leyenda del Jerga, un espíritu minero que pierde a los desorientados. Los pobladores recomiendan no vagar solo por las afueras cuando cae el sol.
En la frontera de Durango, Chihuahua y Coahuila se extiende la Zona del Silencio. Ahí las brújulas enloquecen y las radios pierden señal. Quienes acampan hablan de figuras luminosas, animales extraños y luces en el cielo, un cierre perfecto para buscar terror real este 31 de octubre.
Con información de medios locales.


