Tras 13 muertos en Nizanda: tonaltecos no quieren volver a subirse al Tren Interoceánico
A casi 10 meses del descarrilamiento que dejó 13 muertos en Oaxaca, ciudadanos de Tonalá dicen que no se subirán al Tren Interoceánico por miedo y desconfianza en la obra.
El susto no se les quita. A 304 días del descarrilamiento del tren que cubría la ruta Salina Cruz-Coatzacoalcos, el 28 de diciembre de 2025 en Nizanda, Oaxaca, los tonaltecos prefieren seguir viajando por carretera antes que subirse a los vagones.
El saldo marcó a la costa: 13 muertos y casi 100 lesionados. Para la gente de Tonalá, esa tragedia dejó claro que el tren no era seguro y, a casi 10 meses, la desconfianza sigue intacta.
La obra, a cargo de la Marina, está en pésimas condiciones, de acuerdo con el reporte desde la zona. Vías mal compactadas, taludes que se caen con la lluvia, estaciones a medias y tramos abandonados por empresas que entraron con maquinaria y luego se fueron porque no se podía trabajar así.
Lo más grave es el dinero. Constructoras locales y de la región costa acusan que no les han pagado millones. En los contratos, en letras pequeñas, les condicionaron el pago a entregar la obra en tantos meses, y hoy hay empresarios quebrados que empenaron maquinaria y patrimonio. Y si quieren cobrar, el pleito no es en Tonalá ni en Oaxaca: los mandan hasta la Ciudad de México.
Mientras tanto, el tren de pasajeros no corre. En las vías solo están parados los vagones, sin que nadie pregunte cuándo volverán a arrancar motores. En la costa la pregunta es directa: quién va a querer subirse.
Con información de medios locales.


