¡Hasta morirse sale caro!: despedirse en Tuxtla puede costar 60 mil pesos
Morirse en Tuxtla Gutiérrez puede costar hasta 60 mil pesos entre el terreno, la tumba y el servicio funerario, justo en pleno Día de Muertos.
El golpe empieza en la funeraria. El servicio más austero ronda los 8 mil pesos, mientras el intermedio sube a 13 mil e incluye ataúd barnizado, cafetería con bebidas y pan, traslado al panteón, trámites legales y embalsamado, de acuerdo con Luis Felipe Aces Escobar, encargado de una funeraria en la capital.
Lo caro llega con la tierra. Un terreno, por muy barato, sale en unos 35 mil pesos, y sumando albañiles, adeudos de predial y el servicio, la cuenta trepa a 50 mil o 60 mil pesos. “Un terreno ahorita, por muy barato, son 35 mil pesos aproximadamente”, advierte el encargado.
Frente a ese precio, la cremación gana terreno como salida más barata. Cuesta alrededor de 10 mil pesos e incluye el procedimiento y la entrega de las cenizas en una urna, sin comprar terreno ni levantar tumba. Incluso quien ya tiene espacio en el panteón municipal debe estar al corriente, o le cobran adeudos de cinco o siete años más la habilitación de la sepultura.
Prever casi nadie lo hace. La funeraria ofrece paquetes en pagos mensuales o quincenales sin intereses, ideales cuando hay una enfermedad terminal en casa, pero apenas tres a cinco clientes al mes se adelantan por creencias y tabúes. La recomendación es clara: tener papeles y pagos en regla para que el duelo no se vuelva también una deuda.
Con información de medios locales.


